



Con esto concluye el grande (y ahora afamado) Blumsweek. Pueden volver a ver todos los cartones que pasaron por esta mágica semana irlandesa en la tabla de días. Espero haber cumplido mi promesa de ofrecerles algo nuevo en cada entrega:
Viernes




Con esto concluye el grande (y ahora afamado) Blumsweek. Pueden volver a ver todos los cartones que pasaron por esta mágica semana irlandesa en la tabla de días. Espero haber cumplido mi promesa de ofrecerles algo nuevo en cada entrega:
Viernes
La Wikipedia (cuanta seriedad) define a las Pin-ups como “fotografías, dibujos o ilustraciones de chicas bonitas en actitudes sugerentes". Es decir, bellezas idealizadas con respiración y, se presume, inteligencia.
Aburrido de las tipicas pin-ups ricas en forma pero huecas de sustancia que saturan el mercado del vodevil, decidí hacer mis propias Pin-ups-à-la-Salles, verdaderas Femmes Fatales de la Historia de la Humanidad capaces de hacer palidecer a cualquier "mala" de boutique. Helas aquí damas y (sobre todo) caballeros:

¿Quiénes son ellas? Les daré un día para que descifren sus identidades (recuerden que son GRANDES Femmes Fatales de la Humanidad). Si para antes de la medianoche nadie ha descubierto a las cuatro, lo revelaré en los comentarios.
Por cierto, si algún curioso se preguntara quién les tiende la carnada a éstas feminas impolutas, la respuesta es obvia: una DIOSA:

Ahora si arrodíllense.

En El Espíritu de los Cínicos™ existen tres sagradas festividades: El Día de la Toalla (25 de Mayo, en honor a la Guía del Autoestopista Galáctico de Douglas Adams), el Día de Roald Dhal (13 de Septiembre) y el Blumsweek (Una semana antes o después del Bloomsday de James Joyce, según el ánimo del autor). Esta ocasión es el Blumsweek. Para celebrarlo como los leprechauns mandan, se publicarán cartones de manera ininterrumpida durante los próximos cinco días en éste su blog de confianza. Además, en honor al espíritu Joyciano, se tratará de abarcar temáticas desasociadas entre si con diferentes técnicas gráficas (cómic, ilustración, “arte”, "calderonisis", etc., etc.). Aquí el primer cartón:


¡Feliz Blumsweek!


“¿Morir por mis ideales? ¡Jamás!
Podría estar equivocado”
Mark Twain
El 2006 no fue un buen año para aquellos que prefieren la seriedad de no tomarse nada en serio. Quizá ya lo hayan olvidado, pero yo todavía recuerdo cuando las personas llegaban al absurdo de la violencia sólo porque se estaba “a favor” o “en contra” de AMLO. Los humos se espesaron, enturbiaron y revolvieron. Jamás explotaron, pero cómo comprimieron.
Parece que durante esa época hubo toque de queda para la razón y la autocrítica. Escritores, intelectuales, periodistas, moneros… todos ocuparon su trinchera en una guerra ideológica que prometía condecoraciones y ejecuciones. ¿Te parecía que las elecciones habían sido irregulares? Pinche izquierdoso de mierda. ¿Pensabas que López Obrador estaba siendo arrogante? Pinche burgués de mierda.
¿Cómo es que escapé a tal situación? Fácil: Me burle de ambos lados.


Mi consejo: siempre ríete de la ingenuidad ajena… y de la propia.

Algún día la vida será una sucesión continua e ininterrumpida de anuncios publicitarios. Ya quiero que ocurra. No para que me proclamen Profeta, sino para que me llamen Publicista.
Notas al pié del post:
1.- Qué engorroso es dibujar “a-la-Picasso”, pero qué bien se siente.
2.- Sigo sin entender si lo que hago son cartones o ilustraciones. Aboguemos al espíritu interdisciplinario, que quita los pecados del mundo.
3.- ¿Existe algún equivalente a Picasso en el Siglo XXI, o de-esos-ya-no-hay?



¿Se acuerdan de ESO el payaso? Trauma colectivo en formato VHS, a él le debemos, entre otras muchas cosas, el temor perenne a las cloacas, los globos rojos, la ducha, las arañas gigantes, “los perdedores”, los álbumes fotográficos y las sesiones con el psicólogo. Una verdadera amenaza. Si aún no lo han visto, EVÍTENLO. Su niño interno les estará agradecido.
Por cierto: ¿ESO da miedo porque es un payaso, o los payasos nos dan miedo porque vimos ESO?
- La primera película que vi en glorioso cinemascope fue Aladín, de Disney. Curiosamente, los únicos recuerdos nítidos que tengo de aquella experiencia son el nombre del cine (Cines Impala, un complejo que ahora proyecta cine pornográfico nacional) y la escena donde Aladín esquiva una cascada de lava a bordo de su alfombra mágica. Nunca más la he vuelto a ver.
- Magnolia, de P. T. Anderson, es una de las pocas películas que me ha hecho llorar. La escena que me recordó la función de los lagrimales es aquella donde Donnie, herido y humillado, le confiesa al oficial Jim Curring: “Tengo mucho amor para dar, pero no tengo a quién dárselo”.
- Según una amiga, poseo la personalidad de Mr. Pink, el de “Perros de Reserva”. Concuerdo con ella, pero sólo en lo que respecta a las propinas. Curiosamente, mi favorito sí es Mr. Pink.
- Me agradan mucho las interpretaciones de Philip Seymour Hoffman y Daniel Day-Lewis. Aún no entiendo porqué no los han canonizado. Ellos no han violado niños. Al menos no que yo sepa.
- Volver al futuro, Forest Gump y Los Cazafantasmas son películas cuyos DVD’s no poseo, pero no puedo dejar de verlas si llego a topármelas durante el zapping.
- Brazil, de Terry Gilliam, sigue siendo mi distopía favorita. En el mismo tenor, V de Vergüenza Venganza ha sido de las peores, superada quizá sólo por El Cartero, Mundo Acuático y TODAS esas donde sale Kevin Costner.
- En lo general no me gusta David Lynch, aborrezco a Jodorovsky, Jean-Luc Godard me da escozor y, pese que reconozco su talento, jamás he logrado ver completa una película de Tarkovski. Cuando la toma dura eternidades (como suele ser), utilizo el mágico FF.
- Creo firmemente que la especie humana aprendería más de su naturaleza viendo El Decálogo de Kristof Kieslowski que leyendo la Biblia o libros de superación personal.
- Las escenas que más gracia me han producido son el final random-religioso de un cortometraje mexicano y la batalla final entre dos luchadores homosexuales autonombrados Verga Azteca y Penetrator. Hasta la fecha ignoro el nombre de ambas producciones, pero fueron vistas en el XI Festival Expresión en Corto.



Claro que todas estas preguntas son interesantes sólo si se formulan a ciegos de nacimiento. Si, ciegos. No “cieguitos”, “personas con capacidades diferentes” o “individuos con incapacidad para captar imágenes visuales”. Ciegos.
De seguro se me pasaron muchas FAQs, pero mi curiosidad no llega a tanto (o la tinta ya no alcanzó para ilustrar más ideas). ¿Qué le preguntarían a un ciego?
(Sean imprudentes)

Tenia preparado todo un discurso panfletario sobre lo grandiosa que es mi universidad (Universidad Nacional Autónoma de México, por si alguien aún lo dudaba), pero de pronto me di cuenta que en estos momentos me encuentro a) muy desvelado b) con la garganta destrozada c) las articulaciones adoloridas, y d) en pésimas “condiciones” para redactar algo con un grado mínimo de coherencia o calidad.
Las porras, los goyas, Avenida Insurgentes atiborrada de banderas auriazules, Metrobus agitándose al ritmo de “el que no brinque es tuzo”, los cánticos, el Ángel, el “como no te voy a querer” de veinte mil gargantas, el nerviosismo, el cartílago de mis uñas, los 20 cabellos que me arranque con el gol definitivo, la pasión, el amor por la camiseta, y aún más ridículo, el amor por la institución, los guardaré esta madrugada de lunes para mi propio sueño, que ya viene, y se vislumbra glorioso.
Por lo pronto confío en aquella trillada frase que dice: “una imagen vale más que mil palabras”.
“MÉXICO, PUMAS, UNIVERSIDAD…”
(Completen la frase por favor. Que se oiga su voz, aunque sea mecanografiada)