No entiendo porqué las personas se esfuerzan tanto en escribir su primera entrada. Nadie la lee, a nadie le importa. Con el paso de los días el glorioso mensaje inaugural termina sepultado, primero con cosas más interesantes, luego con la decadencia de quien ya no tiene mucho que decir.
Mientras resuelvo los qué y cómo de este blog, les dejo una lista de lo que, afortunadamente, NO SERÁ esto:
1) Un espacio “alternativo”, “irreverente” o ambas (Me enervan las palabras “alternativo” e “irreverente”).
2) Un diario personal de alguien que imagina su vida interesante. (Quizá lo sea).
3) Una página creada por jóvenes y para jóvenes, con todo lo que le interesa a la juventud (sic).
4) Una colección de fotografías chistositas-cagaditas obtenidas de nuestra “idiosincrasia cultural”, aderezadas con humorísticos comentarios. (no tengo nada en contra de ellos, pero el mercado está saturado y la idea gastada).
5) Una torre de marfil digital.
6) Un grito en la nada, una defensa de los medios no-alienados con el sistema (¿?), letras que se desvanecen en la efímera plataforma de la posmodernidad, la humilde manifestación de un homúnculo o cualquier chaires poética que delate a un megalómano en ciernes.
7) Un blog que hable sobre los maravillosos contenidos de otros blogs.
8) Un currículum público redactado con ortografía de metroflog.
9) Un síntoma más de nuestra falsa d-e-c-a-d-e-n-c-i-a.
10) Un plagio.
Escrito está.